Ajuste emocional y calidad de vida: Un programa de intervención con familias

 

Diego Correa Ps., Universidad Javeriana, Cali - Colombia

 

La actitud de la  familia frente a la infección por el VIH es fundamental cuando evaluamos el afrontamiento y la calidad de vida de las personas portadoras del VIH/SIDA. En nuestros países aun persiste la tendencia a ocultar el diagnóstico a la familia, por temor al rechaz, y la discriminación, ya que aun se asume como una enfermedad vergonzante, por ser enfermedad de transmisión sexual. Es frecuente, además, que la familia conozca en forma simultánea el diagnóstico y  la orientación sexual de la persona afectada,  lo que implica el afrontamiento de un doble duelo y las reacciones homofóbicas que interfieren en el  soporte y apoyo efectivo.

 

 Muchas veces dirigimos nuestro esfuerzo a intervenir con la persona diagnosticada, capacitándola para afrontar la crisis inicial y ofrecerle herramientas para vivir con el virus, olvidando el entorno familiar como determinante en el ajuste emocional.

 

Durante  diez años se ha realizado un  trabajo con  hombres con orientación homosexual en diferentes grupos y organizaciones de la ciudad de Cali, Colombia: El Grupo Terapéutico del Hospital Universitario del Valle, Proyecto amigos, Fundación Proyecto Vida y Corporación de Lucha contra el Sida. 

 

 Ante la necesidad de los grupos de fortalecer las redes de apoyo social, y resolver situaciones conflictivas en el contexto familiar, se integraron  a un trabajo clínico-educativo las parejas y familias de los integrantes, lo cual posibilitó sistematizar la información obtenida a través de: Consulta Psicológica, Asesoría Familiar, Talleres para padres y Encuentros de familias de portadores del VIH/SIDA.

 

El programa de Orientación y asesoría a familias se plantea desde tres estrategias:

 

1.  Intervención directa con familias en la crisis inicial ante el diagnóstico por VIH/SIDA. Con énfasis educativo.

 

2.  Asesoría especifica a familias en conflicto. Con énfasis en solución de problemas.

 

3.  Encuentros de familias. Con énfasis en intervención grupal cognitivo – conductual.

 

Así mismo se plantean  tres fases de intervención para familias en conflicto, al afrontar duelos relacionados con el diagnóstico VIH/SIDA y el descubrimiento simultáneo de la orientación sexual del familiar afectado.

 

Fase 1: Impacto y Crisis

 

Intervención en la crisis inicial y clarificación de la información relacionada con la infección por VIH. En esta fase se confrontan las concepciones de anormalidad y desviación que manejan las familias, se reestructuran ideas, se discuten creencias y mitos, se revisan estándares y valores  y se clarifican atribuciones relacionadas con la orientación sexual del familiar. Además se trabajan los sentimientos de culpabilidad que afloran a lo largo de la intervención.

 

Fase 2: Búsqueda de significado.

 

En esta fase, se identifican las conductas negativas y/o de oposición en el intercambio familiar, con énfasis en el análisis de los protagonistas y en el nivel de fragmentación familiar como consecuencia del evento. Se refuerza la Autorevelación y se confrontan las necesidades del paciente frente a las expectativas de su familia. Así mismo se identifican las barreras en la interacción familiar y se promueve el desarrollo de habilidades de comunicación.

 

Fase 3: Reconstrucción y ajuste.

 

Aquí se definen las responsabilidades en la reconstrucción de las relaciones familiares. Se confronta y promueve el respeto por la individualidad y la aceptación incondicional del familiar. Se redefinen valores, límites y normas en la relación familiar; además se refuerzan nuevas actitudes hacia la sexualidad, la orientación sexual y la vida de pareja, con el objetivo de restaurar la interacción familiar.

 

Se concluye que:

 

La orientación sexual se convierte en un factor determinante  en el  desarrollo de actitudes negativas, rechazo y hostilidad familiar para personas con resultados positivos para VIH/SIDA, influyendo en la interacción familiar y en el posterior ajuste emocional.

 

El déficit en educación sexual en nuestras familias,  determina las actitudes negativas frente a las personas con orientación homosexual. Las creencias y mitos persistentes en nuestra cultura obstaculizan las acciones  de la familia como factor clave en el soporte.

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El contexto machista que aun persiste en los países latinoamericanos influye negativamente frente  a la conceptualización que se hace de la problemática VIH/SIDA y su relación con la orientación sexual de las personas afectadas.

 

El impacto del conflicto familiar se manifiesta en el portador en  conductas de evitación y escape, como alternativa para contrarrestar  las agresiones y hostilidad de su familia y comunidad, evadiendo así,  su aproximación a los profesionales de la salud y su vinculación al tratamiento.

 

La adherencia al tratamiento se afecta cuando persisten, simultáneos al duelo por el diagnóstico, el afrontamiento de situaciones familiares difíciles, asociadas al descubrimiento de comportamientos y estilos de vida cuestionados por la familia.

 

La experiencia en el trabajo con grupos y ONGs  pone en evidencia la necesidad de estructurar programas de orientación y asesoría a familias de hombres con orientación homosexual afectados por el VIH /SIDA, con el objetivo de garantizar su estabilidad emocional e incrementar su calidad de vida.

 

Bibliografía:

 

1.    Abascal y Cols (1997) Estilos y Estrategias de Afrontamiento en Cuadernos de prácticas de motivación y emoción. Madrid. Ediciones Pirámide.

2.    Buendía, J  (1999) Familia y Psicología de la Salud. Madrid. Ediciones Pirámide S.A.

3.    Rodríguez, J (1995)  Psicología Social de la Salud. Madrid. Editorial Síntesis.

4.    Reevé, J (1994)  Motivación y Emoción. España. McGraw Hill Internacional.

5.    Simón, M.A. (1999) Manual de Psicología de la Salud. Madrid. Editorial Biblioteca Nueva.